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RADIO / BROADCAST

OPINIÓN . Los mensajes de la Radio y el fin de la fugacidad. Escribe Horacio Barrios

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Durante más de un siglo, la Radio fue el reino de lo efímero, lo fugaz ya que su esencia residía en la simultaneidad: alguien hablaba, alguien escuchaba, la emisión y la recepción eran simultáneas. El mensaje nacía, circulaba por el aire y desaparecía, se esfumaba. Si el oyente no estaba atento o ausente en ese instante, la oportunidad se perdía para siempre.

La fugacidad no era un defecto de la Radio; era una de sus características constitutivas, escuchar la Radio implicaba compartir el presente, la noticia, el comentario, la entrevista o el programa, que existían únicamente mientras estaban siendo transmitidos y un vez terminada la emisión, el contenido sobrevivía apenas en la memoria de quienes habían estado allí para escucharlo, no habia archivo, todo contenido se perdía en el aire sin posibilidad de recuperarlo.

Hoy esa ecuación ha cambiado.

La digitalización de los procesos de producción y distribución, la expansión de internet, las plataformas de streaming, los sistemas de escucha diferida y los archivos digitales alteraron una de las propiedades históricas del medio: su condición efímera.

Actualmente es posible escuchar a las siete de la tarde el programa de la primera mañana, también volver atrás una transmisión en vivo, recuperar una entrevista emitida días antes o seleccionar fragmentos específicos de una programación para escucharlos bajo demanda. Lo que durante décadas fue imposible se convirtió en una práctica natural y cotidiana.

Pero la Radio no dejó de ser Radio. Sigue ofreciendo información, entretenimiento, compañía y participación, sin embargo, comenzó a experimentar una transformación silenciosa pero trascendental: dejó de ser exclusivamente un flujo temporal para convertirse también en un archivo.

Hoy el oyente manda

Durante gran parte del siglo pasado, la relación entre la Radio y sus oyentes estaba determinada por el reloj. Era la emisora la que establecía cuándo debía escucharse cada programa, el oyente entonces, debía adaptar sus hábitos a la programación de su emisora para no perderse nada.

Pero la Radio digital modificó ese esquema.

En la actualidad la emisión puede producirse en el momento que esté determinado por la programación de la Radio, pero la escucha puede ocurrir horas, días o incluso meses después.

Se ha producido un desacoplamiento temporal entre la emisión y la recepción, es decir que el contenido ya no depende exclusivamente del instante en que fue transmitido.

Este fenómeno representa una ruptura histórica comparable a la que experimentó la música cuando pasó de la ejecución en vivo a la grabación sonora.

Así como una obra musical dejó de depender de la presencia simultánea de músicos y público, la Radio comenzó a liberarse de la obligación de ser escuchada únicamente en tiempo real.

La pérdida de la fugacidad

Durante décadas, perderse una emisión significaba perderla definitivamente, el oyente no tenía manera de recuperar lo emitido y habia que buscar a alguien que lo hubiera escuchado para saber de qué se trataba la cosa: una información de interés, una convocatoria, un concurso, etc. Todo se esfumaba en el aire.

La Radio contemporánea debilitó esa lógica.

Los contenidos permanecen almacenados en servidores, aplicaciones, sitios web y plataformas de audio. La memoria del medio ya no depende exclusivamente de los archivos internos de las emisoras, ahora también está disponible para el público.

Esto implica una transformación conceptual profunda: la Radio deja de ser únicamente presente para incorporar una dimensión de permanencia.


Archivo para todos

Tradicionalmente, los archivos radiofónicos eran espacios reservados a las emisoras, investigadores o historiadores. El oyente común rara vez tenía acceso a ellos, pero la tecnología digital alteró esa situación.

Ahora por primera vez en la historia del medio, millones de personas pueden consultar contenidos radiofónicos emitidos en el pasado reciente con la misma facilidad con la que escuchan una transmisión en vivo.

El archivo dejó de ser un depósito oculto para convertirse en una herramienta cotidiana de consumo.

Esta es quizás una de las transformaciones más relevantes de la Radio contemporánea: el archivo ya no es solamente una función institucional, privativa y exclusiva, hoy se convirtió en una experiencia colectiva para el oyente.

Una nueva relación con la programación

Este cambio también modificó el concepto tradicional de programación.

Durante décadas, la grilla constituía una estructura rígida. Cada espacio ocupa un segmento horario específico y el oyente antes debía seguir esa disposición.

Pero hoy las audiencias construyen sus propios recorridos, escuchan fragmentos aislados, recuperan entrevistas, seleccionan columnas o consumen programas completos fuera de horario a través de las plataformas disponibles.

La programación lineal continúa existiendo, pero comparte protagonismo con una lógica de acceso personalizado y bajo demanda. En cierto modo, cada usuario se transforma en programador de su propia experiencia de escucha.

Sin embargo y pese a los cambios y transformaciones que vive la Radio, esta no perdió su capacidad de acompañar el presente en sus transmisiones 24/7 en vivo, ya que son esenciales para la información inmediata, los acontecimientos deportivos, cobertura de emergencias y por supuesto la construcción de comunidad.

Sin embargo, ya no es solamente un medio del instante.

La Radio contemporánea habita simultáneamente dos dimensiones: la del flujo constante y la del archivo; la del presente y la de la memoria; la de la transmisión en directo y la de la recuperación permanente de contenidos.

Cuando la Radio dejó de ser flujo permanente fue precisamente en ese momento, cuando el oyente obtuvo la posibilidad de recuperar el pasado sonoro a voluntad, y la Radio comenzó a convertirse en archivo.

Creo que la principal transformación de la Radio en la era digital no es el cambio de soporte ni de plataforma, sino la pérdida de su carácter exclusivamente fugaz.

Acerca del autor: Horacio Barrios es Periodista, Locutor, productor e investigador independiente de Radio argentino, nacido en Comodoro Rivadavia, de extensa trayectoria en el medio, habiendo colaborado activamente con Radio Rivadavia y Radio Continental. Fue corresponsal free lance de Radio Nacional, ejerció en los Informativos de Radio 10, FM Mega, Radio del Plata, América 24 TV de Capital Federal, en LU9 Radio Mar del Plata, LU6 Emisora Atlántica, Radio Brisas y Canal 10 de la ciudad balnearia. Lleva escritos más de 200 artículos sobre la Radio, publicó varios libros sobre ese medio de comunicación entre los que se destacan: La Radio, comunicación y estrategias de posicionamiento (2018), Las Batallas Culturales de la Radio (2021), Las audiencias de la Radio (2022), y ¿Hacia dónde va la Radio? (2025). Dio charlas en Universidades de Argentina sobre Radio y participó de investigaciones conjuntas con colegas del continente Latinoamericano. Barrios, alcanzó proyección internacional mediante sus trabajos publicados en las páginas www.deRadios.com, www.gorkazueta.com y especialmente en www.academia.edu en la que sus libros y artículos son consultados desde todo el mundo.

 

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