INDUSTRIA / BUSINESS
OPINIÓN . ¿Fue una buena estrategia apagar la Onda Media / AM en Europa? Escribe Horacio Barrios
Aunque Europa y varios países latinoamericanos avanzan hacia el apagado de la radio AM por razones de costos y tecnología, esta decisión amenaza la cobertura en emergencias y zonas remotas. Frente a catástrofes, la AM sigue siendo el único sistema resiliente y autónomo. El Estado debe preservarla como herramienta estratégica.
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El tema está en debate y lejos de terminarse por el hecho mismo de que la respuesta no es aplicable a todo el mundo ni a todos los territorios.
Los paises europeos en su gran mayoría eligieron mudar sus emisoras al sistema digital que les propone el DAB+, apagando tanto las Radios en Onda Media como en FM (Estas últimas aún en proceso).
27 paises del viejo continente apagaron la vieja onda media hasta el momento.
En Latinoamérica, Brasil decidió recorrer un camino similar volcando los contenidos de las AM hacia FM, frecuencia esta que le otorga mayor calidad de sonido y un mantenimiento más económico.
Idéntico modelo siguen otros paises del continente, como México, Chile, Bolivia y Colombia. Mientras tanto la FM gana territorio en Paraguay y Uruguay donde la Radio madre pierde paulatinamente relevancia…
Es decir que en términos operativos y de costos, apagar la onda media puede ser una estrategia razonable; en términos de servicio público, cobertura deemergencia y patrimonio radiofónico, pero podría ser una mala estrategia si no existe una alternativa equivalente y universalmente accesible como lo representa la AM.
Esta última cuenta con equipos de respaldo ante un eventual apagón eléctrico como sucedió este año en España y Francia, terremotos como los de Venezuela o Colombia.
Desde una perspectiva estratégica de protección civil y resiliencia nacional, hay argumentos muy sólidos para sostener que apagar completamente la AMconstituiría un error, aun cuando en condiciones normales la FM, internet y la RDT ofrezcan mejor calidad de audio y menores costos operativos.
La AM cuenta con algunas características difíciles de reemplazar:
# Cobertura masiva: una sola emisora de alta potencia puede cubrir cientos y miles de kilómetros.
# Recepción sencilla: los receptores son baratos, consumen poca energía y pueden funcionar con pilas durante mucho tiempo.
# Independencia de redes complejas: no depende de internet, servidores, centros de datos, aplicaciones ni operadores de telecomunicaciones.
# Propagación nocturna: las señales pueden alcanzar regiones muy alejadas del transmisor.
Es decir que la cuestión no es cuál tecnología funciona mejor en el día a día, sino cuál sigue funcionando cuando todo lo demás falla.
Podemos citar el caso de España, que poco a poco va apagando sus emisoras de Onda Media, pero cuando se produjo aquel apagón masivo en abril y al que hicimos referencia, se cayó internet, telefonía móvil, y las emisoras de FM, pero la AM siguió estoica transmitiendo con sus equipos de respaldo.
O podemos citar el caso de Argentina, cuando se produjeron inundaciones en la ciudad de Bahía Blanca, ocasión en la que se interrumpieron todos los sistemas digitales pero la Radio siguió funcionando. Durante las horas posteriores al terremoto en Venezuela, no había ningún sistema digital en pié, solo la Radio de AM.
Situaciones éstas que se viven durante catástrofes naturales, como movimientos telúricos, monzones, huracanes o esas furibundas tormentas eléctricas. Por eso la estrategia de EE.UU. de mantener la AM en su territorio y receptores en los automóviles nuevos, da una respuesta a lo descrito.
De hecho, varios países que redujeron o cerraron servicios de AM han sostenido debates posteriores sobre la necesidad de conservar al menos una infraestructura mínima de radiodifusión de emergencia. No porque la AM sea el futuro comercial de la Radio, sino porque puede ser un seguro tecnológico de última instancia. Por ejemplo una cadena de emisoras del estado.
Ahora bien, quienes defienden el apagado de la AM responden algo razonable:
# Mantener grandes transmisores es costoso.
# La audiencia cotidiana es cada vez menor.
# Existen sistemas digitales de emergencia.
# La mayoría de la población ya consume audio por FM, internet o aplicaciones.
El problema aparece cuando se produce una falla simultánea de varias infraestructuras. Allí surge una pregunta cuya respuesta nos pone en apuros:
¿Qué sistema permite informar a millones de personas si internet cae, la telefonía móvil falla y parte de la red eléctrica está fuera de servicio?
Siempre será un sistema analógico de gran cobertura, como la Radio de Onda Media.
Por eso algunos especialistas proponen una solución intermedia: no mantener toda la red histórica de AM, pero sí conservar una red estratégica de emisoras de emergencia, capaces de entrar en funcionamiento ante crisis nacionales.
Ahora bien, hay argumentos que sostienen que esta vieja tecnología no es compatible con los tiempos que corren, porque contamina, es costosa de mantener, sus audiencias hoy son residuales y ya dejó de ser rentable.
Sin embargo aquí no apuntamos a un criterio meramente comercial, sino a uno estratégico, como lo venimos describiendo.
Por ello, si sus audiencias son residuales, es irrelevante porque tener las tiene, y el hecho de que contamine si es cierto ya que son viejas tecnologías analógicas, pero una red de AM puede cubrir enormes territorios con pocos transmisores.
Entonces me pregunto: ¿Existe hoy otra tecnología igual de simple, autónoma y capaz de cubrir enormes extensiones de territorio con un único transmisor cuando el resto de las redes dejan de funcionar?
Esa pregunta sigue teniendo respuestas bastante limitadas. Y por eso el debate sobre la AM está lejos de cerrarse.
Pero también es atendible que siendo una unidad de negocio, las emisoras privadas no pueden perder dinero, por lo tanto deciden su mudanza a sistemas digitales menos costosos para mantenerse en el juego. Y es aquí donde entraría el Estado.
Es quien debería tener objetivos diferentes de los privados, esto es:
# Integración territorial.
# Comunicación de emergencias.
# Cobertura de zonas poco pobladas.
# Preservación cultural.
# Información de interés público.
Desde esa óptica, una red como la de Radio Nacional de Argentina no necesita justificarse únicamente por el rating o la facturación.
De hecho, si aplicáramos estrictamente el criterio de mercado, probablemente muchas localidades de la Patagonia, el NOA o regiones fronterizas quedarían sin servicio local de radiodifusión porque no representan un mercado publicitario atractivo.
Pero hay que tener en cuenta que en esas regiones la Radio es servicio, es cercanía, territorialidad, pertenencia.
Entonces podemos concebir su existencia como:
# red nacional de emergencia,
# presencia comunicacional en zonas remotas,
# servicio público para poblaciones aisladas,
# herramienta de soberanía informativa en fronteras
Europa
En el viejo continente el apagado está bastante avanzado: RTVE informó que ya hay 26 países que apagaron OM, y otros la mantienen con audiencias muy bajas.
Aquí parece haberse decidido priorizar la eficiencia económica y energética.
Brasil
En este país, el debate suele ser distinto: más que un apagado total uniforme, la discusión histórica ha sido la migración de muchas emisoras AM hacia FM por razones de sostenibilidad económica y mejora de recepción urbana.
Eso muestra que la decisión no es “sí o no” en abstracto, sino qué problema se centra en resolver en cada mercado.
La migración de contenidos en el vecino país, mejora la calidad técnica en áreas más cercanas a los centros urbanos, pero deja afuera territorios dispersos o remotos con densidad si no hay potencia de antena o repetidoras zonales.
Apagar las Radios de Onda Media o AM en algunos mercados, puede ser una buena estrategia para los operadores privados, pero no para el sistema radiofónico en general.
Es defendible cuando el servicio público queda protegido con un plan de contingencia, es decir. Por otras vías, pero cuestionable cuando se sacrifican cobertura, resiliencia y memoria técnica sin tener un reemplazo.
Lo paradójico de esto, es que mientras Europa renuncia a las dos frecuencias analógicas AM/FM, Estados Unidos realiza esfuerzos para mantenerlas en pié hasta en los salpicaderos de los automóviles.
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Referencias:
https://www.gorkazumeta.com/2023/11/fin-de-la-om-brasil-mexico-y-chile-se.html
https://elradioescucha.net/2025/11/19/salvemos-la-onda-media-de-rne/
https://radioexperto.com/2025/12/cierre-de-la-onda-media/
https://www.larazon.es/television/radio-que-conocimos-desaparece-rtve-cierra-onda-media_20251119691d9c35360d0840bceaaecf.html?outputType=amp
Horacio Barrios es Periodista, Locutor, productor e investigador independiente de Radio argentino, nacido en Comodoro Rivadavia, de extensa trayectoria en el medio, habiendo colaborado activamente con Radio Rivadavia y Radio Continental. Fue corresponsal free lance de Radio Nacional, ejerció en los Informativos de Radio 10, FM Mega, Radio del Plata, América 24 TV de Capital Federal, en LU9 Radio Mar del Plata, LU6 Emisora Atlántica, Radio Brisas y Canal 10 de la ciudad balnearia. Lleva escritos más de 200 artículos sobre la radio, publicó varios libros sobre ese medio de comunicación entre los que se destacan: La Radio, comunicación y estrategias de posicionamiento (2018), Las Batallas Culturales de la Radio (2021), Las audiencias de la Radio (2022), ¿Hacia dónde va la Radio? (2025 ) y “Gracias por la Radio” (2026) Dio charlas en Universidades de Argentina y de exterior sobre radio y participó de investigaciones conjuntas con colegas del continente Latinoamericano. Barrios, alcanzó proyección internacional mediante sus trabajos publicados en las páginas www.deRadios.com, www.gorkazueta.com y especialmente en www.academia.edu en la que sus libros y artículos son consultados desde todo el mundo.


