RADIO / BROADCAST
OPINIÓN . ¿Quién quiere matar a la Radio? Escribe Horacio Barrios

Nadie tiene hoy la autoridad obtenida ni conferida suficiente para sostener semejante teoría. Y aquí los argumentos.
Mientras en la región patagónica la gente abraza los edificios de las emisoras pertenecientes al gobierno nacional, léase filiales de LRA1, para que permanezcan al aire tras el anuncio de venderlas o cerrarlas, en EE.UU. se establece la obligatoriedad de mantener la Radio AM en las consolas de los automóviles nuevos, y en la misma línea va la UNESCO que solicitó lo mismo para Europa.
En el país del norte, la Radio se ha revitalizado merced a la numerosa audiencia latina, que generó que las emisoras adaptaran sus contenidos y los redireccionaran hacia ese colectivo. Allí el 91% de la población escucha Radio.
En el continente europeo, goza de buena salud tanto con ropaje viejo como nuevo. Aún quedan allí, emisoras que transmiten en onda media y en Frecuencia Modulada, y en los últimos años surgieron el DAB+ y el sistema RDT, y eso es Radio. Los recientes guarismos de audiencia de la Radio española dan cuenta de que el 56% de su población la consume.

En tanto, China no para de sembrar de estaciones el mundo para mantener comunicados a los connacionales que emigraron hacia otros países.
En las naciones africanas crecen exponencialmente las solicitudes para montar nuevas emisoras y así mantener la conexión con aquellas comunidades que habitan en zonas remotas del continente y que necesitan del servicio que ofrece la Radio para sentirse inmersas en el mundo.
Sin ir tan lejos, Brasil y México, mediante un plan de gobierno mudaron contenidos de Onda Media a FM para democratizar la comunicación, con la finalidad de que cada comarca tenga su propia emisora con los contenidos e información de sus lugares de residencia.
Las demandas de las audiencias son disímiles en todo el mundo, y en el que hay distintas realidades, culturales, históricas, sociales, geográficas y medioambientales, entre otras.
No aporta en nada ni a nada anunciar la muerte de la Radio… No hay mérito ni lógica en ello y no existe argumento que sostenga esa “teoría”. La Radio está tan viva como fuerte.
Fue golpeada duramente en la Argentina, la privaron de parte de su sustento, enfrenta competencia desleal, decrece su mercado comercial en favor de lo digital, pero sigue en pie y seguirá en aquellos lugares donde es imprescindible mantener abierto el micrófono con la voz de alguien que les hable a esas personas que escuchan del otro lado.
Es y continuará siendo el medio más consumido, por su confiabilidad y su versatilidad. Las plataformas y redes no representan un obstáculo, sino todo lo contrario, se convierten en un recurso complementario de la Radio.
Sin embargo, hay que admitir que ha perdido audiencia con los años a manos de aquellas herramientas digitales, aunque, la siguen por esos sistemas de distribución, la Radio no muere, muta. Solo ha cambiado la forma de consumir de su audiencia. En esa conversión a la que hacía referencia el desaparecido catedrático español, Mariano Cebrián Herreros, sobre la Radio multiplataforma, pero nunca habló de su desaparición.

Posiblemente al canal AM, el más tradicional, le quede tiempo limitado ante los altos costos de su mantenimiento, sin embargo, las emisiones podrán continuar por redes y plataformas, en vivo o en diferido y desaparecería la Radio tal como la conocemos hoy.
En nuestro país, los diagnósticos que conocemos basan sus mediciones en general, en los consumos de contenidos de estaciones de la ciudad de Buenos Aires y el tercer cordón urbano… El país va más allá de la General Paz.
La Radio es necesaria. Hace apenas unos días, en Bariloche, un grupo de ciudadanos realizó una pacifica manifestación en respaldo a la permanencia de la filial de Radio Nacional, porque es necesaria para los habitantes de zonas rurales, pueblos aledaños con escasa conectividad, donde únicamente la Radio entra en sus casas.
Y es así como el mensaje se replica en toda región donde el medio brinda un servicio fundamental en los territorios más alejados de los grandes centros urbanos.
La demostración más cabal es que en algunos lugares de la geografía Patagónica, filiales de la cadena salieron del aire por inconvenientes técnicos, y consecuentemente, los pobladores de las comarcas inmediatas a esas ciudades están hoy incomunicados, mientras las tormentas de nieve azotan la región, impidiéndoles esto, movilizarse hacia el pueblo cercano para comprar alimentos, buscar a un médico, o simplemente para lo que necesiten.
Temporalmente no contarán con los segmentos que esas estaciones emitían periódicamente, tales como: “los mensajes al poblador, o el mensajero rural… “

¿Alguien cree que morirá la Radio allí?
Hace pocos días en una entrevista en una emisora de CABA, el gran Alejandro Dolina dijo: “La Radio moriría si muere el lenguaje… Y eso nunca sucederá”.
Freddy Ojea, ex director de Radios, como Del Plata y Continental, aseguró que mientras haya alguien hablando y otro escuchando por el receptor, seguirá habiendo Radio.
Julio Lagos, dijo: “Hoy hay mas Radio”, “La Radio llega antes y mas lejos, la Argentina es un país de Radios, porque acerca, comunica y hoy es mucho mejor”.
Entonces digamos que, si bien es cierto que a la Radio argentina le falta mayor crecimiento y una presencia más activa en las redes y plataformas, sigue tan viva como hace casi 104 años, y los intentos por matarla serán infructuosos mientras haya gente como en Bariloche y Esquel, que la abracen y defiendan.
Esas acciones van en la búsqueda de mantener con vida a un medio de comunicación que se identifica con sus colectividades, que es parte de su cuerpo social algo inseparable, al igual que su sustentabilidad institucional.
Los eventos Radiofónicos que presenciamos en nuestra nación, no suceden en el resto del mundo, donde los medios tienen otra impronta, otros usos.
Pero en tanto existan canales por donde transmitir su oralidad, habrá Radio.
Sostener que la Radio ha muerto es contra fáctico, va a contrapelo de la realidad. Y no habrá juez que decrete su defunción.
Escribe Horacio Barrios, Periodista, Locutor, Productor, asesor e investigador independiente de Radio argentino y de extensa trayectoria en el medio, habiendo colaborado activamente con Radio Rivadavia, Radio Continental y Radio Nacional, ejerció en los Informativos de Radio 10, FM Mega, Radio del Plata, América 24 TV de Capital Federal, en LU9 Radio Mar del Plata, LU6 Emisora Atlántica y Canal 10 de la ciudad balnearia. Lleva escritos un centenar de artículos sobre la Radio, publicó varios libros sobre ese medio de comunicación y, dio charlas en Universidades de Argentina y del exterior sobre Radio. Sus trabajos pueden encontrarse en www.academia.edu






