Medios
OPINIÓN . La Radio de hoy: Negocio y Servicio. Escribe Horacio Barrios
La Radio como medio de comunicación sonoro, cumple una función social. Está incrustada en el contexto geográfico, histórico, económico, político y cultural de las comunidades.
Representa los intereses de la sociedad actuante, lo que llamamos identidad y localía. Sustentabilidad social.
El impacto de la Radio en las sociedades es insoslayable ante los niveles de audiencia que la mantienen viva en todo el mundo independientemente de los sistemas de distribución con que llega a su audiencia.
Trasciende las fronteras geográficas, históricas y hasta del pensamiento…
Porque la existencia de la cultura depende de los medios de comunicación, transmisores de lo cotidiano, de los triunfos y derrotas de una comunidad.
Por eso, la comunicación es fundamental para la formación del ser humano, de la personalidad del individuo en sociedad y de la conciencia de sí mismo.
Modela el mundo que lo rodea, el contexto define su posición en el mundo, la relación con sus pares y le ayuda a adaptarse a su medio ambiente.
No está de más decir que el hombre, como ser social y por su propia naturaleza tiene la necesidad de mantenerse comunicado y conocer el mundo a su alrededor.
La Radio es fuente de conocimiento. Un momento…! Es realmente es así como sucede actualmente? Veamos…

Hoy en la Radio la pelea es por el rating. Más rating más oyentes. Se contratan personajes que tuvieron éxito en televisión y que pueden traccionar audiencia hacia la Radio.
Es el negocio del entretenimiento y la consigna es ganar dinero con la venta de publicidad, pero al mismo tiempo, obtener la mayor cantidad de audiencia posible, y para eso contamos con las mediciones que realizan las encuestadoras para llevar un control de la escucha.
Entonces, todo aquello que describimos antes, es solo una consecuencia accidental del armado de una grilla de programación atractiva?
Todo tiene que ver con todo, una emisora privada puede ofrecer una multiplicidad de servicios que le servirán a la audiencia, pero al mismo tiempo será el puente necesario para “venderla” a los anunciantes y a eso le llamamos, sustentabilidad social y económica.
Es decir; la Radio ofrece servicios, pero no son gratuitos, porque alguien los paga. En cuyo caso puede ser el Estado o los anunciantes privados.
En todo el mundo, los programadores de las emisoras se devanan los sesos pensando cual puede ser el animador más atractivo para sus públicos, y no dudan en pagar contratos millonarios para tenerlo en su grilla ya que redundará en mayor número de oyentes, ergo más ingresos por publicidad.
Y es así como las programaciones radiofónicas están en sintonía con lo que demandan sus públicos en materia de información y entretenimiento, y consecuentemente se transforman en reflejo de los valores de esas sociedades.
Aunque esto último sea debatible, hay que tener en cuenta que las sociedades no representan un bloque uniforme, están divididas y segmentadas por preferencias políticas, culturales, educación, clases sociales, etc. Y hay emisoras y programaciones para todos los gustos.
La Radio de hoy es: primero el rating, luego la audiencia, aunque para tener más audiencia y más rating se necesitan más servicios dirigidos a esos públicos, y garantizar al mismo tiempo que la mayor sintonía se traduzca en más ingresos por publicidad.
La Radio privada ofrece servicios de interés público.
Escribe Horacio Barrios
Periodista e investigador de Radio
