RADIO / BROADCAST
OPINIÓN . La Radio en la Patagonia Argentina. Por Horacio Barrios
Antes de la Radio, no había nada entre los trabajadores del campo en la extensa Patagonia y los centros poblados… Solo algún que otro radioaficionado con su equipo de BLU o VHF… El resto era solo silencio.
Las noticias llegaban a través de los viajeros que transitaban por la zona, y podían pasar meses sin comunicación alguna…
Y un día llegó la Radio al pueblo más cercano y la vida en la ruralidad cambio para siempre.
Compañera de todos los días desde las 5 de la madrugada y hasta el anochecer, necesaria, imprescindible en el concierto de una relación simbiótica entre ese oyente y su emisora.
Haga intenso frío o calor, allí está la Radio y su portabilidad en el campo, porque el trabajador rural mientras recorre la extensión lleva su Radio a pilas para mantenerse al tanto de lo que pasa a su alrededor.
Si, la Radio AM envejece con su audiencia, puede desaparecer del sistema de distribución por antena… Pero no en el campo, no en medio de tan extensa geografía donde ya es parte del paisaje.
La Radio en esos lugares cumple una real función social y comunicativa, representa la vida misma, impacta en ese oyente.
A través de ella el poblador rural se entera de las ultimas noticias, del estado del tiempo, de los caminos, escucha la música que más le gusta y se comunica con el resto del mundo mediante los segmentos específicos cuyos nombres pueden variar entre: “Mensajes al poblador rural”, “El mensajero Rural”, y tantos otros.
Hoy constituirían la “Red social del poblador rural”, mediante la que el peón que trabaja en el campo o aquellas familias que viven en él, mantienen un nexo a través de la Radio con la “civilización”, con sus familiares, con sus amigos.
Pese a la conectividad, a la telefonía celular, la gente sigue prefiriendo la Radio.
“José Luis le comunica a Ricardo Gómez, de estancia La Rueda, que mañana espere el envío en la tranquera”-… Se comunica al puestero Enrique Coliqueo del paraje; “Los huemules” que mañana viaja el médico para atender a la peonada…Firma; Don Luis Álvarez”. Son algunos de los mensajes que radio mediante están dirigidos a esas personas que, oyentes fieles del medio se mantienen atentos a los segmentos que se difunden en diferentes horarios.
En aquellas regiones alejadas de los centros urbanos no hay señal de telefonía móvil, y ese espacio es ocupado por la Radio.

Pero aquí una característica: Algunos mensajes al poblador rural, hacen referencia a la “señal” esto quiere decir que el peón cuenta con un teléfono pero al no tener cobertura, debe trasladarse hacia donde pueda recibirla, que por lo general es a unos kilómetros en dirección a la ciudad más próxima, y allí con una señal débil puede recibir o enviar un mensaje.
Se le llama “señal” a ese punto alto en la orografía, un montículo, una roca, una elevación.
Hay veces en que el peón escribe el mensaje y lanza el teléfono hacia arriba, como queriendo llegar a Dios, para que capte señal y pueda ser enviado.
“Se comunica a Juan Pérez que mañana por la mañana vaya a la señal que a las 11hs llamará su hija. Firma el comunicado, Daniel Ordóñez…” Y allí va el hombre a recibir la llamada, a la señal…
Así es la vida y la Radio en esos lugares, lejos de la perfección de lo profesional, pero romántica en su concepción, en sus formas en su lenguaje, en su mirada ingenua e inocente.
Hay alguna duda de que la Radio cumple una misión social, ofreciendo servicios indispensables para un sector amplio de la población, especialmente rural?
Otros comunicados van direccionados a los maestros de las escuelas rurales, cuando terminan su labor salen a la ruta a esperar quien los lleve, hasta que un mensaje a través de la Radio les indica que por la zona pasará el camión de Don Juárez y los podrá recoger y así volver a sus hogares.
Y si tiene la fortuna de pasar con su auto, verá que un grupo de maestros con sus guardapolvos blancos, espera a un costado de la ruta ser llevados hacia su pueblo por algún automovilista amable y solidario que les ofrezca los mullidos asientos de su vehículo mientras regresan a casa.
La Radio les sirve además de recordatorio de eventos importantes para esos oyentes, tan es así que se mencionan cumpleaños, casamientos aniversarios, nacimientos y hasta las más infaustas noticias; la partida de algún ser querido.
El medio, los une, los integra formando una red social en la que están todos comunicados mediante una emisora que al mismo tiempo difunde sus costumbres, lo cotidiano, su cultura, su identidad y pertenencia a un lugar.
Esa Radio se tomará su tiempo para mudarse a sistemas digitales, por el contrario se mantendrá firme en la antena hasta el momento de su muerte, porque esa Radio es parte de la cultura y representa los verdaderos intereses de quienes la escuchan y de ese modo ganará la batalla cultural.
Autor: Horacio Barrios
Periodista e investigador de Radio
