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ARGENTINA . Las posturas de docentes de Comunicación Social sobre el NODIO

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A poco de que tomara conocimiento público la creación del observatorio NODIO, se transformó en uno de los temas en la agenda de debate que de manera regular se actualiza en la coyuntura política argentina. Alcanzó tal relevancia su presentación, que hasta tuvo injerencia del poder judicial mediante el fiscal Carlos Stornelli quien dictó una medida cautelar para impedir su puesta en marcha.

Docentes de la Carrera de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades de la UNNE, brindaron su opinión acerca de lo que representaría este nuevo organismo; los mecanismos a ejecutar para que no se vea afectada la libertad de prensa y si creen ver algún efecto adverso en la iniciativa, que podría menoscabar la capacidad de los lectores de discernir la falsedad o no de una noticia.

Con ese objetivo fueron consultados el Licenciado Eugenio Montero, docente de las cátedras “Estructura de la Industria Cultural” y “Organización y Administración de Medios de Comunicación Social II”; la Licenciada Estefanía Prokopiuk, docente de “Teoría y Técnica del Periodismo Gráfico I”; el Licenciado Gustavo Guirado, docente de “Teoría y Técnica del Periodismo Gráfico I” y “Opinión Pública”; y el Dr. Licenciado Aldo Avellaneda, docente de la “Teoría de la Comunicación Social III” y director de la Carrera de Comunicación Social.

Sobre la creación del Observatorio y sus objetivos, estas fueron sus opiniones:

-Montero“De momento hay demasiados puntos oscuros sobre NODIO. No se podría dar una opinión concluyente. Hay también pendientes informes legislativos. Lewin (Miriam, Defensora del Público de la Nación) y su equipo, repiten que no harán lo que se está diciendo en la calle, pero cuando uno aclara una y otra vez lo que no haría, lo que en realidad siembra es la duda y ante la duda la guardia en alto. En mis Cátedras lo debatimos y, por encima de diferencias puntuales, hubo coincidencia en que aún hay varias cosas por discernir. ¿Cuál será su alcance? Si un observatorio, un centro de estudios (siendo así no ameritaría ningún debate público), una oficina de control del pensamiento, una celaduría de “las informaciones falaces “y en tal caso qué suerte les espera a los transgresores. En fin, muchos cabos sueltos.”

-Prokopuik: “El control del contenido de la información no es una potestad del Estado porque ello contradice los principios de la libertad de opinión y expresión establecidos por organismos internacionales y en nuestra Constitución. Sin embargo, más allá de las ideologías políticas con las que se analizó este tema en distintas manifestaciones públicas considero que es una cuestión tan relevante para la sociedad toda, que merece un profundo debate donde diferentes actores sociales, públicos y privados, puedan expresar puntos de vistas e ideas para contribuir a controlar la desinformación y violencia simbólica”.

-Guirado: “Como ciudadano, no estoy de acuerdo con la creación del Observatorio NODIO. Estoy a favor del periodismo de investigación y de la libertad de expresión y de opinión, pilares esenciales de la prensa libre y del derecho de los ciudadanos a recibir información de interés público y decidir en libertad si quieren o no consumir noticias de un medio de comunicación o de otro. Por otro lado, ¿qué es “la desinformación” y “la violencia simbólica”? ¿Opinar diferente o realizar periodismo de investigación es “violencia simbólica”?.

-Avellaneda: “Me parece bien, aunque es fundamental su articulación y sinergia con las universidades y con los actores sociales que busca proteger. Es necesario el trabajo de identificación de información inexacta o que vandaliza los derechos de minorías de género, étnicas u otras. La posibilidad de participación en los debates públicos es mayor pero a la vez se ha ampliado la posibilidad de producir y difundir información inexacta o no chequeada, y de reproducirla infinitamente. En ese sentido un observatorio de medios es como un organismo de salud pública. El impacto de un observatorio como Nodio, me parece que es proporcional a su capacidad de llegada pública. De lo contario, todo lo que se haga queda para el uso singular del mundo académico o de algún proyecto parlamentario. Y en ese sentido, y debido a la configuración de nuestro ecosistema mediático, soy un tanto escéptico del vínculo entre observatorios de medios y los mismos medios. La manera más efectiva creo de luchar contra la desinformación es vincular a Nodio, así como los demás observatorios, con el sistema educativo, con el sector privado, las organizaciones comunitarias, etc.”

Libertad de Prensa. ¿Cómo considera debe equilibrarse el derecho a la información verdadera y de calidad, con el derecho a informar en estos tiempos de diversificación de vías de comunicación?

 

Montero: “Llama la atención que en las acaloradas discusiones por NODIO entre voceros de los medios y del gobierno coincidan en la defensa “del periodismo de calidad” que es en realidad un apelativo eufemístico para defenderse del ocaso en el que están inmersos. Los medios tradicionales están en retirada empujados por las nuevas tecnologías y su crisis de negocios y se debilitan. Es un proceso irreversible. De ahí que no veo viable seguir discutiendo sobre los medios como el factor determinante de los procesos sociales y políticos. Lo que a mí prioritariamente me preocupa son las intenciones, cada vez más explícitas, de las jerarquías para el control de lo que se ha vuelto incontrolable: internet y las redes”.

– Prokopiuk: “Creo que la libertad de expresión y prensa es un componente fundamental en el ejercicio de democrático que no puede coartarse y para ello los poderes del Estado tienen asimismo el deber de informar con transparencia las actividades gubernamentales. Y los medios de comunicación, también como servidores públicos, la responsabilidad de brindar información de calidad de modo tal que los ciudadanos no se vean afectados por los contenidos”.

– Guirado: “Creo en la libertad de prensa y en el derecho de los medios de comunicación a comunicar sus ideas sin censura previa, con responsabilidades judiciales ulteriores en el marco de las normativas vigentes. Creo en el pleno derecho de los medios a buscar y publicar información de calidad y creo en un ciudadano libre para discernir qué información consumir y cuál no, y con capacidad para dejar de consumir determinada información si considera que no es de calidad o que no le gusta o no está de acuerdo”.

– Avellaneda: “No alcanzo a ver en qué sentido el derecho a informar se ve limitado. Los observatorios trabajan de modo postfacto, con la información elaborada y en circulación. Lo que se hace es verificar que no lesione derechos, así como chequear que se corresponda a fuentes. Es necesario desmalezar las controversias y las acusaciones vertidas, que se corresponden con otras cuestiones. Es totalmente legítimo pedir información o mayores precisiones sobre el funcionamiento del organismo, pero de allí a señalar la intención de “control de la información”, “control de la prensa”, etc. me parece que en realidad muestra los vínculos entre un sector político y el sector hegemónico de los medios de comunicación. ¿En qué sentido concreto aparece este vínculo? En que reproducen una sinonimia que no solamente es inexacta, sino perjudicial. La idea de que una verificación de los contenidos emanados desde los medios pero también circulantes en las redes, representa un ataque a la libertad de prensa y a la libertad de expresión. Ni los medios de comunicación clásicos ni las redes pueden ser burbujas sobre las que no sea posible la regulación pública. Y toda regulación pública, aquí y en cualquier otro lugar, se operativiza desde el Estado. Lo importante, claro, es que el diseño de dicha regulación contenga las expectativas y las demandas de distintos sectores sociales e instituciones”.
vatorio”.

-¿Qué herramientas cree que pueden implementarse para que el funcionamiento del Observatorio cumpla los fines por los que se crearía sin avanzar en un control de la información pública, ni sea una supervisión de la tarea de la prensa?.


– Guirado: “Insisto, no creo en la posibilidad de que un organismo (y más aún estatal) pueda controlar o decidir qué es información periodística pertinente y qué no lo es”.

– Prokopiuk: “La formación en buenas prácticas es una excelente herramienta para trabajar conjuntamente sin avanzar en el control de la información sino en su calidad. Capacitar a los trabajadores de prensa resultará fundamental para que el mensaje a transmitir se haga de manera clara, precisa, oportuna y pertinente. Alentar la crítica constructiva para mejorar no implica hostigar o censurar”.

-Avellaneda: “Es que precisamente, un monitoreo de la información que circula (lo que no quiere decir impedir que circule) y una supervisión de la tarea de la prensa (lo cual no quiere decir en ningún caso censura, pues se trabaja post facto), es lo que se necesita a mi entender. La manera en que aparece formulada la pregunta es interesante. Pues creo que denota un ángulo en la mirada que también es necesario problematizar. Me pregunto cuál sería el problema de supervisión de la tarea de prensa, en los términos de una indagación sobre la exactitud de lo publicado y del respeto de derechos. El planteo de fondo es si el Estado debiera o no disponer de un organismo como el Observatorio. Mi opinión es que sí, aunque debe hacer lo posible por vincular sus actividades a los sectores más vulnerables y a las instituciones especializadas así como definir muy bien su campo de acción y sus objetivos relevantes. Creo que aún hay mucho por hacer para poner en cuestión aquella idea binaria de que la información es algo que pone en disputa a “medios democráticos” con “estados totalitarios”. Las grandes empresas mediáticas disfrutan mucho de un planteo de este tipo”.

– Montero: “Es evidente que al poder de todo pelaje le preocupa lo que está fuera de su control. Lo que observo es que en la base de las “preocupaciones” por la seguridad, la violencia, las fake news y “los valores” está el control a los ciudadanos. Pero ni internet, ni las redes son productoras de violencia, odios, etc. Son inabarcables plataformas desde donde se canalizan libremente como nunca antes en la historia de la humanidad, las opiniones, preocupaciones, ansiedades, sueños, expectativas, enojos, protestas y deliberaciones de ciudadanos libres. Si hay violencia, odio, desinformación, estas ya anidan en la práctica social concreta y responden a causas concretas, y son los gobiernos los que deben mirar esas causas para paliarlas. Hay preocupación naturalmente por la desinformación (que no es algo novedoso y que las más de las veces obedece a operatorias desde la jerarquía), pero el antídoto está precisamente en la web. Ahí fluye abundante al alcance de toda la información, que es la herramienta para una comprensión completa de los fenómenos sociales. Por supuesto el desafío es educar para su mejor utilización”.

– ¿Hay antecedentes de un observatorio de esta naturaleza en algún país? De haber un caso, ¿conoce sus resultados?.


-Guirado: “He leído que hay muy pocos antecedentes en el mundo, y con resultados negativos para la libertad de prensa de las empresas periodísticas y para el derecho individual de los ciudadanos a elegir libremente”.

– Avellaneda: “Los Observatorios en general nacen a partir del doble escenario de evidente manipulación informativa y las nuevas condiciones de producción y circulación de información con la masificación de internet. Desde mediados de los noventa, pero fundamentalmente a partir de este milenio, numerosos emprendimientos de este tipo han surgido en el mundo y en la Argentina. Aquí tenemos observatorios de medios en las universidades de La Plata, Córdoba, Rosario y Mendoza, por lo menos. En todos los casos son un espacio de información y debate sobre la producción y circulación de contenidos”. “Más allá de la serie de argumentos ad hoc, ad hominen, chicanas, etc. muy común en el mundo político lamentablemente, el problema al que se alude aquí es, reitero, que emerge desde el Estado. Y es esto lo que hay que afrontar. No veo un argumento por el cual el Estado deba privarse de un organismo de este tipo. Ahora bien, para mí su legitimidad está en su asociación con otras instituciones y con los actores que busca proteger. Aunque un espacio político haya ganado las elecciones, el Estado no debe confundirse parte a parte con él, pero sí, a partir de las orientaciones que perfile dicho espacio, es necesario que incorpore a los sectores vandalizados y estructuralmente vulnerables en el diseño e implementación de sus políticas, como la del Observatorio, por ejemplo. Esto creo que es muy importante. Rechazar esto en el nombre de la “libertad de prensa” creo incluso que permite comprender el corrimiento del ideario político-liberal desde los tiempos de Mill hasta aquí”.

-Prokopiuk: “No conozco antecedentes de observatorios estatales en otros países. Sí, casos locales de otras universidades o asociaciones de periodistas que estudian tanto al público como a los medios de comunicación. En términos generales encuestas recientes indican que los públicos argentinos tienden a ser liberales ya que por ejemplo, un mínimo porcentaje de los consultados aprueba un control del Estado sobre la desinformación y opinan que, más bien, estas prácticas deberían ser autorreguladas y que no debería haber regulación alguna”.

-Montero: “Un informe de Freedom on the Net 2019 revela que los Gobiernos en todo el mundo están incrementando su uso de las redes sociales para manipular, monitorear a los ciudadanos, desviar la tecnología hacia el autoritarismo y como resultado de estas tendencias, la libertad en internet mundial se ha disminuido por noveno año consecutivo. Releyendo un texto de Paul Mason, “Poscapitalismo”, que lo estudiamos en Medios II me detuve en un párrafo en el que se señala que vivimos un momento de redefinición de la libertad humana en sí. Una nueva relación entre la forma jurídica y la forma social de las libertades. Creo se ha entrado en una nueva fase en la lucha por los derechos civiles. Hay un mundo ahí afuera en plena y vertiginosa transformación. Una revolución global que no ha empezado ahora, con la Pandemia. Esta la dinamiza y profundiza, pero no es causa. Las causas están, hay que buscarlas en las nuevas tecnologías que han venido a provocar un reacodamiento en términos económicos, políticos, sociales, culturales, una crisis de civilización, de representación, un divorcio entre los ciudadanos y las instituciones, especialmente las políticas. No con la política, sino con sus representaciones”.

-Institucionalizar organismos como el observatorio, ¿puede generar efectos adversos como el de atrofiar la capacidad de discernir en los usuarios de noticias?


– Guirado: “Creo en la capacidad de las audiencias, de los ciudadanos, para elegir lo que deseen consumir. Ninguna empresa periodística, ni ningún editor periodístico, ni periodista nos obliga a consumir nada. Las audiencias son libres de no consumir determinada información (o de hacerlo) si así lo desean. Cada uno de nosotros tenemos, en nuestro teléfono móvil o en el control remoto de la TV, el poder de decidir qué información consumimos y cuál no”.

-Prokopiuk: “Considerarlo sería subestimar a los públicos, que gozan de la libertad de elegir y pensar, y que en gran parte saben que los medios de comunicación difunden preferentemente noticias en función de sus intereses propios antes que en el interés común y por ello se identifican con una línea editorial u otra. Además reconocen que los trabajadores de prensa nos debemos regir por conductas éticas que no pueden ser impuestas por el Estado, ni por los privados sino por cada uno de nosotros y nuestro compromiso profesional”.

– Avellaneda: “Me parece más bien lo contrario. Toda vez que se pongan en evidencia, de modo fundamentado y contrastado en fuentes, los engaños y la producción manifiestamente sesgada de información sobre un tema, o la propagación de contenidos que vulneran a algún sector de la población, podrá recién estar justificada toda la atención que debe ponerse en los contenidos que circulan. Sin mencionar que también podremos tener debates en mayores condiciones de igualdad. O al menos disponer de otros recursos para afrontar situaciones de discriminación o estigmatización, que están lamentablemente muy extendidos”.

-Montero: “Estamos inmersos en comunidades gigantescas. Facebook más de 2.500 millones de internautas al mes, google, más de 1.500 millones sin contar Instagram, Twitter y otras plataformas. Es una población que claramente supera a la mayoría de los países. Es una nueva comunidad, y es global. Pensemos en la importancia de esto y en el impacto que tiene sobre las categorías de pensamiento tradicionales. Hay un proceso de transformación irreversible que no sabemos dónde concluya pero que sí sabemos no puede afrontarse con el chip analógico. Hay que repensar el mundo, está claro. Mi postura es una concluyente defensa de la libertad en internet, el único espacio en libertad que acaso quede todavía

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ARGENTINA . Con mucho esfuerzo Radio Galas cumplió 30 años de micrófono abierto

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Redacción deRadios.com

Haciendo honor a la expresión que la identifica, “un micrófono abierto, una mano extendida”, la Radio Galas FM 89.7 se ha convertido en una referencia imprescindible en la radiofonía de Cipolletti y zona en sus ya 30 años de una intensa historia.

Con el talento y el esfuerzo de sus dueños y de su personal, ha sido una parte trascendente en la cobertura de acontecimientos de alto impacto, algunos dramáticos, como los terribles crímenes que han sacudido a la ciudad, y de otros que traen alegría, pasión y entusiasmo, como las coberturas de las campañas del Club Cipolletti.

Lo mismo que de otros resonantes, como el de la llegada al gobierno provincial, por primera vez, de un cipoleño, Alberto Weretilneck. Y en el día a día, haciéndose eco, sin falta, de lo que les sucede a los vecinos, con sus vivencias, sus reclamos, sus luchas y sus esperanzas.

Galas celebró sus 30 años de trayectoria en el dial y en el aire que los vincula a la gente, a sus fieles oyentes, a la comunidad. Fue un momento donde el festejo, el contento y también un poco de nostalgia, se dieron de la mano, junto al orgullo por lo logrado y la conciencia y la convicción de que hay que seguir adelante, con nuevas ganas y, de ser necesario, remándola, como otras veces en el pasado.

Concebida e impulsada por los hermanos Miguel y Jorge Sanfilippo, cipoleños de raíz, de 68 y 63 años de edad, respectivamente, la Radio siempre supo contar con un equipo de excelencia, lo que ayudó a consolidarla como un medio serio, confiable y participativo de cara a la audiencia.

Fue en 1992 su punto de partida. Y lo hizo en los recordados estudios que estaban ubicados en calle París 1718, en el barrio Luis Piedrabuena. Ocho años funcionó en ese lugar, donde, con el aporte clave del reconocido periodista Omar Fuentes, dio los pasos fundamentales para convertirse en una alternativa privilegiada en el espacio comunicacional.

Luego, se trasladó, en el 2000, a España 286, en el entrepiso del edificio Cipolletti, frente a la plaza San Martín, donde permanece hasta la actualidad. Son 22 años allí, un largo tiempo poblado de hechos y sucesos en la sociedad.

Tiempos frente a los cuales su labor profesional de información y difusión, igual que su buena música y sus momentos para el esparcimiento, han marcado un estilo y un carisma propios. Ayer y siempre, con grandes colaboradores, fieles y destacados anunciantes y una audiencia agradecida.

Ayer y hoy, los hermanos Sanfilippo han logrado contar con periodistas, comentaristas operadores y técnicos de primer nivel. Así, entre las voces que han dado su aporte figuran las de Omar Fuentes, Lalo Brodi, Roberto Aguirre, Miguel Ángel Parra, Gladys Sandoval, Beatriz Gutiérrez, Edgardo Budnik, Pablo Arrigoni, Mirta Delgado, María Carro, Miguel Benavídez y el gran Rafael Di Serio, quien hace poco se retiró, tras muchos años de trayectoria en el mundo radial.

Fuente: lmcipolletti.com/

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ARGENTINA . Juicios por más de $110M de panelistas de la Tv. Pública y Radio Nacional

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Redacción deRadios.com

La millonaria indemnización que está cobrando Orlando Barone, por considerarse despedido del programa ultrakirchnerista 6,7,8, destapó otros juicios que llevan adelante siete periodistas contra Radio Nacional, en los que reclaman más de $110 millones.

Se trata de ex conductores, panelistas e invitados a 6,7,8, que también eran conductores o columnistas en diferentes programas de Radio Nacional. Y se consideraron despedidos de esa emisora radial entre marzo y abril de 2016, cuando la gestión macrista cambió la programación y dejó de pagarles sus salarios.

Durante el último año, cuatro jueces de primera instancia condenaron a Radio y Televisión Argentina (RTA), a pagar $60 millones a los periodistas Edgardo Mocca, Roberto Caballero, Jorge Halperín y Carlos Polimeni, así como a los abogados y a los peritos contadores que participaron en esos juicios, ya que RTA es la empresa estatal que maneja la TV Pública y Radio Nacional.

La empresa RTA, cuya presidenta es Rosario Lufrano, apeló las cuatro sentencias y ahora están bajo análisis en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.

A esos cuatro juicios se suman otros que iniciaron los periodistas militantes Carlos Barragán, Nora Veiras y Hernán Brienza, que tenían una importante participación en 6,7,8, por otros $50 millones, que todavía están para su resolución en los juzgados de primera instancia del Trabajo.

Se trata de juicios contra la empresa estatal RTA, que fueron iniciados por siete periodistas que trabajaron en diferentes programas de Radio Nacional, contratados por la emisora radial, y que todos fueron desvinculados a fines de 2015 por la nueva gestión macrista en los medios públicos.

Entre marzo y abril de 2016, los siete periodistas se consideraron despedidos, ante la falta de pago de sus salarios de ese año y la negativa de las nuevas autoridades de la radio a incluirlos en la nueva programación.

Fuente: Alejandro Alfie /clarin.com​

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CHILE . Falleció la periodista Francisca Sandoval tras recibir un disparo en Santiago

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Redacción deRadios.com

La comunicadora y periodista chilena, Francisca Sandoval, murió luego que recibiera un disparo de bala mientras informaba sobre una manifestación del Primero de Mayo en un barrio del centro de Santiago de Chile.

Sandoval, de 29 años, se convierte en la primera reportera asesinada en acto de servicio en Chile, desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

El periodismo volvió a estar de luto en América Latina, ya quee confirmó la muerte de la periodista chilena, Francisca Sandoval, quien falleció tras recibir un impacto de bala en la cabeza, durante las manifestaciones del Día de la Trabajadora y del Trabajador, en el centro de Santiago. Sandoval estuvo 12 días con soporte vital en un hospital hasta su deceso.

El incidente provocó una gran conmoción en el país sudamericano y el presidente, Gabriel Boric, afirmó este jueves que “la violencia perjudica la democracia”.

“Nuestro compromiso es con la seguridad y la justicia, y no descansaremos en ese afán. Mi sentido pésame y abrazo a la familia de Francisca Sandoval, víctima inocente de delincuentes. No permitiremos impunidad”, publicó el mandatario en sus redes sociales.

Francisca Sandoval realizaba un reportaje en el Barrio Meiggs, una zona de la capital Santiago, donde la violencia generada por las mafias prima; cuando un grupo de hombres abrió fuego tras un enfrentamiento con los manifestantes.

Una bala atravesó la visera de Sandoval, dejándola gravemente lastimada. Otras dos personas resultaron igualmente heridas en el tiroteo.

Días después del disparo, miembros de los cuerpos de seguridad del Estado detuvieron al presunto autor; un hombre identificado como Marcelo Naranjo, que permanece en prisión preventiva y que podría ser acusado de homicidio. El sujeto de 41 años ya tenía antecedentes penales por porte de arma de fuego y tráfico de drogas.

Este año, la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF) ubicó a Chile en el puesto 82 de 180 en su clasificación mundial de la libertad de prensa, lo que muestra una caída de 28 puestos en comparación con 2021.

“Aunque la libertad de prensa está garantizada en la Constitución y en el ordenamiento jurídico, no siempre se respeta en la práctica”, analizó RSF. Asimismo, se indicó que «el periodismo de investigación pierde terreno mientras las agresiones a periodistas se multiplican”.

Fuente:Efe y Medios locales

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